Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

lunes, 12 de abril de 2010

-Genial Natalia- decía humillándome otra vez.
Me encantaba ese tono irónico que ponía siempre conmigo para despreciarme(notese la ironía)
-Genial, si señor, otra vez lo as hecho de puta pena.
Me hacia sentir como una piedra inanimada, sin sentimientos, llevada por la corriente del mar, o por las patadas de las personas.
No soportaba su voz, el tono con el que me insultaba, siempre pegándome psicologicamente.
Y si, físicamente también.
Creía que iba a cambiar.
Creía que un día, quizás vendría por la puerta con un ramo de flores y me diría que me quería.
Creía.. muchas cosas.
Incluso que me pediría perdón.
Y por supuesto, ese día, no llegó.
No llego el día en el que me apreciara como yo era.
Siempre llegaba de noche ese silencio que mata.
Que parece una cuchilla y te la vas hincando disimuladamente para no hacer ruido y vas sangrando poco a poco.
Ese silencio muerto.
Ese silencio que mata.
Así me sentía, día y noche.
Y JAMÁS en tu vida me dijiste algo que no fuese insultos.
Maldito cabrón de mierda.
Pero solo lo consigo pensar, no tengo valor suficiente como para contradecirle.
Se que cambiaras.
Eso espero...
Ha pasado un año y sigue peor.
Las palizas persisten y me da terror.
No aguanto mas.
He intentado suicidarme pero soy una puta cobarde.
Ni siquiera tengo agallas para eso.
Me da miedo mirarle a sus ojos vacíos.
Y no encontrar nada.
Solo odio hacia mi.
Solo ganas de tratarme cual trapo deshecho.
Tiemblo cuando tengo que meterme en la cama con el, me tiemblan las manos.
Las piernas.
Cambiará...
Lo sé.
Tengo arañazos por su culpa, y moratones morados y verdes por las piernas.
Casi me rompe una costilla.
Dice que se desahoga conmigo.
Bebe y PUM.
Viene a por mí.
Yo voy gritando desesperada por la casa, mientras el tira todo al suelo.
Y grita:
-Te mataré puta.
Empiezo a llorar y sigo corriendo.
Me tiemblan de nuevo las piernas y el miedo puede conmigo.
El monstruo viene a por mi-pienso.
No me sale gritar, se me seca la boca hasta que el me la llena de sangre.
-No..-susurro-por favor.
-Eres una zorra putona.
Y PUM.
Una bofetada.
Quiero que acabe.
Esta noche.
Esta noche tampoco he dormido nada.
Me he levantado con ganas de vomitar como siempre.
Y me he percatado que hay una botella rota en el pasillo.
La cojo y me corto, las heridas para mi ya no son nada.
Sangre.
La botella esta rota, en añicos.
La sujeto la parte con la que me he cortado.
Voy balanceándome por el pasillo mientras intento sujetarme a la pared.
Últimamente he bajado mucho de peso y apenas puedo sostenerme.
Entro a la habitación y lo veo roncar.
A ese maldito hijo de puta.
Esta roncando.
Suelto la botella en la cama y rebota un poco.
Me siento en la cama y mientras en una mano sostengo la botella medio rota, el la otra mano sigo sangrando.
Un poco profunda, pero no lo suficiente como para morir.
-Genial, bien hecho- digo mientras paso por su lado.
Me gustaría cortarle, apuñalarle lentamente.
Para que sufriera.
Para que comprendiera todo lo que tengo dentro.
El asco que me da.
El odio.
Le arrancaría los huevos y los tiraría por el balcón ahora mismo.
-Monstruo- pienso.
Paso la botella rota por su cuerpo, sin tocarle apenas.
Por su enorme y gorda barriga.
Por su costado.
Por su cuello asqueroso.
Sus manos grasientas de mi sangre de tantas veces.
Pum-puedo recordar otro puñetazo.
-MUERE!-grito.
Estoy en el psiquiatrico.
El jamás existió.





domingo, 11 de abril de 2010


La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará.

Soy igual para algunos.

Inexistente para otros.


¿Soy uno mas en lo que llamas diferentes?

viernes, 9 de abril de 2010

(La historia es de Jose Luis-Boxi, yo he hecho otra versión con la misma idea)


Tengo ochos años y me encaaanta jugar al fútbol.
Vivo con mi mama y mi papa en una casa grandiiiiiiiisima, con dos plantas.
Aveces juego al escondite yo solo y me lo paso genial.
Mi camiseta favorita es roja, como la que tiene papa todos los días cuando sube del sótano con bolsas de basura.
No es carnicero ni cocinero.
Es un asesino, pero creo que el de los buenos.
No voy al colegio, ni tengo amigos.
Dice papa que seguro que les cuento que por la noche escucho gritos de personas y que tiene una camiseta roja roja.
Mi mama me dice que no le moleste cuando este trabajando, pero yo se que a papa le gustaría jugar conmigo.
Juega a que me pega fuertes golpes, se que lo hace sin querer, ya que se le ve una sonrisa en su cara cada vez que lo hace.
Mis mejillas cobra el color de la camiseta de mi padre y mi camiseta favorita.
Y no lloro porque yo ya soy un chico muuy grande.
Tengo dieciocho años y he salido de aquel sitio.
Aquel hijo de puta mato a mi madre.
Ella nunca hizo nada por protegerse, siempre asedia a sus malditos caprichos y le importaba una mierda si ese hijo de puta cogía a su hijo y le daba tales palizas que apenas lograba moverse en unos días.
El por que de que no lo e denunciado nunca?
Me amenazaba con matarme, no con un disparo y pum, fin.
Me amenazaba con hacerme sufrir, con esos artilugios que tenia en el sótano.
Con quitarme la piel a tiras de noche mientras dormía.
Aun me imagino su asquerosa cara de cerdo llena de sangre de otras personas.
Soy un cobarde, lo reconozco, no puedo dormir por las noches.
Tengo que dormir a base de pastillas, porque sueño que viene a por mi.
Sueño que viene y..
Joder.
Llevo un año viviendo lejos de ese puto infierno, se que el no para.
Sigue matando, no se lo que se lleva entre mano.
Es un asesino.
Esta noche me he acostado como de costumbre tarde, para coger el sueño.
Me he quedado dormido y mis recuerdos han recobrado vida de nuevo.
He intentado no pensar en ellos, me he tomado casi medio bote de pastillas, incluso me he fumado un cigarrillo.
No puedo mas.
No aguanto.
Pienso matar a ese cabrón.
No con una pistola y fin.
Pienso ahogarle con mis propias manos.
Toc-toc.
-Si?-dice la voz de una niña, detrás de la puerta.
No puede ser, es la voz de una niña pequeña, abra tenido ese hijo de puta otra familia?
Le ara lo mismo que me hacia a mi?
-Hola, esta tu padre?-pongo tono lo mas seguro que puedo.
Aunque me tiembla un poco las manos.
-No...no esta, se ..se a ido a trabajar-responde insegura.
-Bueno, soy el-busco escusa- soy el cartero, y necesito entregar una carta urgente.
-Pásala por debajo por favor señor.
-No, es que necesito la firma de..
-Alicia, con quien hablas?-dice una mujer mayor.
Reconocería esa voz en cualquier sitio.
-Mama es el cartero-dice ella.
Se acerca alguien a la puerta, la abre un poco y deja al descubierto sus ojos.
No olvidaría esos ojos jamas.
Los ojos mas cansados que he visto, grisáceos y muy profundos.
-Ma..ma-empieza a temblarme la voz al ver que esta viva-Déjame pasar!
-No, vete, tu que puedes, lárgate lejos, yo ya no tengo un hijo, para mi has muerto.
Empujo la puerta lo mas fuerte que puedo y grito : Papaaa ya estoy en casa.
-No vayas-me dice "mama"-te matara!-grita desde la entrada.
Antes de seguir andando contemplo a Alicia.
Sus ojos me recuerdan a los míos, tristes.
Veo marcas en sus brazos, y me pongo furioso.
Me pongo a correr y llego a la puerta del sótano.
-Papa quieres jugar conmigo como hacías antes?-digo riéndome.
Escucho pasos.
Empiezo a gritarle asesino y demás sinónimos.
Y todo negro.
Estoy atado, las paredes del sótano me recuerda a las palizas que me daba.
-Bueno, aquí ya puedes gritar- empieza a reírse a carcajadas, y da grima.
Teniendo en cuenta que tengo los labios cosidos, no es de mucha ayuda poder gritarle.
-Bueno bueno bueno, que tenemos aquí?-dice acercándose, moviendo el brazo hacia mi costado.
Bum, puñetazo.
-Te voy a matar pequeño hijo de puta, no eres mas que un desgraciado sin vida.
Otro puñetazo.
Se me saltan las lagrimas.
Otro puñetazo.
Y otro.
-Haz que pare- pienso agonizando.
Quiero gritar hasta que se me desgarre la voz.
Miro hacia abajo.
Tengo sangre en la ropa, me pongo muy nervioso y le miro.
El se esta desangrando.
Se cae al suelo y empieza a arrastrarse.
-Lo sabia, pequeña hija de puta.
Me doy cuenta que Alicia tiene entre las manos un cuchillo, el dolor del costado me impide saber a ciencia cierta que es lo que sujeta entre manos.
Parece una masacre, le da otro golpe con lo que sea que tenga en la mano.
Y otro.
Ya no se retuerce mas.
Doy gracias por salvarme.
Lo pienso ya que no puedo hablar.
Ella tiene la camiseta como la de aquel cabron hace tiempo.
Llena de sangre.
Se acerca para liberarme.
O eso creo.
Me .. sonríe.
Y me acuchilla.
Siento un dolor espantoso.
Voy a morir.
-Quien eres? pienso, en que te as convertido?


Hablaba como si el cansancio se le metiera entre las pestañas, como si cada vez que parpadeara le costara mas y mas, un esfuerzo casi descomunal.
En fin, nunca se me dieron bien los sentimientos, típica persona rígida y muy fría.
Se me antojo pensar que quizás en mi antigua vida fui un iceberg.
Me reí para mis adentros, ya que nunca mostraba una sonrisa con los labios, siempre lo solia hacer con los ojos.
Ella en cambio, era viva.
La palabra perfecta que con el paso del tiempo se a hecho mas fuerte.
Era.
-Que te pasa?-dije casi prediciendo su respuesta.
-Tu.
Fue peor que una bofetada, peor incluso que levantarte una mañana y saber que as muerto.
Se notaba dolida, demasiado cansada, y no viva.
Eso era lo que mas pena me daba, no veía en sus ojos aquella luz que gritaba a los cuatros vientos "tengo ganas de comerme al mundo"
Hoy reflejaba un tono apagado, a pesar de ese azul casi imposible de encontrar en cualquier sitio, sus ojos te transportaba a cualquier lugar inhóspito de la tierra.
Pero hoy no.
Yo nunca lloro, nunca se me a dado bien llorar.
Creo incluso que soy alérgico a las lagrimas.
Pero no sabia ahora si tener que llorar o mantener la compostura como siempre.
-Como estas?-dije conteniendo el dolor, mire al infinito y se me ocurrió una idea espantosa.
Que seria mi vida sin ella, se podría considerar vida?
-No se que contestarte, bien como siempre o mi vida es una mierda, ven a salvarme.
Me acerque sigilosamente, mientras ella miraba el cielo, las nubes.
-Pienso llenarte tu vida de color, como el color azul de tus ojos.

martes, 6 de abril de 2010


Nunca me gustaron los ángeles.
Supongo que por eso, para volar no necesito alas.

Moriré pronto, lo se.
Moriré con el mayor de mis placeres.
Fumando.
Con un puto cigarrillo en la boca, mientras contemplo como la muerte viene en un viaje en un avión privado reservado solo para dos.
Y ya me da igual , siempre lo he sabido.
-Jonny, nunca fuiste trigo limpio- me decía mi madre.
Solo con doce malditos años.
Bueno no importa que me estén apuntando desde lo alto de esta azotea.
Tampoco importa mi ropa teñida de rojo.
A quien coño le importa eso.
Ni siquiera importa las cara de pasmados que ponen la gente, aterrorizada al verme.
Los policías siguen gritándome mediante un megáfono, o algo del estilo, nunca he sabido como se llaman esas estúpidas cosas.
Se les nota que les causo.. Miedo.
Joder Alicia, te quería, por que lo tuviste que estropear todo.
Ahora eso importa una mierda.
Como todo.
Cada vez hay mas gente, se forma una gran masa de gente y siguen moviendo sus bocas señalándome.
No oigo nada, ni siquiera me oigo a mi mismo.
Por que Alicia?!
Todo por tu culpa.
Pero eso a la gente también le da igual.
Se acerca pronto, puedo oler el olor putrefacto de mi vieja amiga muerte.
Su hedor es tan nauseabundo, que me dan ansias y me entran ganas de vomitarles a todo el mundo.
Aun así, sigo conteniendo me, fumando un cigarrillo(el ultimo, quien sabe)
El corazón va a su puto convenio, y creo que me dará un infarto en cualquier momento.
Te huelo.
Siguen gritándome, lo se por sus bocas.
No oigo nada, seguramente seria del shock.
Que chock ni que ostias- digo en voz alta.
Creo que lo he dicho gritando, que mas da.
Hay unos policías detrás de la puerta de la habitación haciendo fuerza para abrirla.
-Nunca fuiste trigo limpio- repito en mi cabeza.
Parece una película.
Empieza el sonido de fondo, como si se tratara de una escena de miedo.
Sube la música.
Mas y mas.
Puede que sea mi cabeza.
Pianos de fondo, muchos pianos.
Caen cenizas al suelo del cigarro.
Mi camiseta ya no es ,de que color era antes?
Es roja.
Que mas da.
-Todo sea por ti Alicia.
La ultima calada.
Bum.

domingo, 4 de abril de 2010



Si te pones borde, yo me molesto, si te molestas, yo me enfado, si te enfadas, yo me cabreo, si te cabreas, yo me pongo furiosa en el nivel 5, si te pones furioso en el nivel 5, yo lanzo misiles, si lanzas misiles, estas perdido.

viernes, 2 de abril de 2010


Follando,fornicando,sexo, echando un polvo.
Llámalo como quieras, así me los encontré en mi cuarto.
Mi mejor amiga y mi novio.
Suena tópico.
Pero, buaj, tendrías que haber visto la escena.
Sus caras.
Mi Mejor amiga(remarco lo de mejor amiga, porque hasta hace media hora creía que lo era)
-Es tan buena en la cama como dice?-le pregunto al cabrón.
No se me ocurre otra cosa que preguntarle eso a mi 'novio'.
Lo de novio es relativo, al igual que Mejor amiga.
Me acerco y me siento en una esquina de mi cama.
Ella aparta la mirada, y el me sigue mirando.
Solo se me ocurre una cosa.
Sonreír.
Sonrío tanto que me duele la cara al tener que estirar la piel.
No lloro, ni grito, ni me enfado.
Sigo sonriendo.
Siempre me he mantenido al margen.
Ahora me encuentro en el margen derecho.
-Oh, estabais jugando con mis esposas , con las que el me regalo por nuestro aniversario?
Se queda callada.
-Ohh Blanca(digo esa frase con un ritintin que suena algo molesto)
Sigo sonriendo.
-Sabes que? ya es hora de que los estrene,no crees Blanca?-me levanto y le lanzo un guiño a ese cabrón.
Mientras bajo por las escaleras oigo preguntar a Mi mejor amiga al cabrón-estrenar el que?
-Si cariño, lo que me regalaste por mi cumpleaños, no lo recuerdas?-digo gritando.
Escucho como se levanta de la cama, es un sonido seco, mientras bajo por las escaleras y voy tarareando una canción.
Me eeencanta cocinar, y de ahí a que me regalara el juego de cuchillos que tanto me gusta.
Aun no lo he estrenado, pero que coño.
Esta es una ocasión especial.
Paso el dedo indice y me lo juego haber cual de ellos cojo.
Pito pito gorgorito....
Menudo cuchillo, tiene que cortar incluso el aire.
Sigo sonriendo.
Nananara...
Estoy tarareando una maldita canción que no recuerdo de donde era.
Bueno, que mas da.
Subo las escaleras.
Nananara...
Sujeto el cuchillo con la mano izquierda y en la mano derecha sujeto un donut que acabo de coger.
Entro en la habitación, ella esta vestida y el prácticamente igual.
Los dos miran al cuchillo, al grandioso cuchillo.
-Queréis un trozo?-les ofrezco el donut cubierto de chocolate.
Ellos niegan con la cabeza.
El me mira..
Oh, es una mirada triste?
Su mirada vacía.
Eso es lo que es.
No me sale decir el nombre del cabrón, es como si fuese un recuerdo y no quiero mancillar el nombre.
El nombre que acompaña a la persona con la que tantas aventuras vivimos.
Noches, días, amaneceres..
Sonrío.
-Bueno, algo mas que comentar?
Me acerco a ellos, con pasos lentos.
-Espera... suelta el cuchillo Dara!-dice histérica mientras me acerco a ella comiéndome el donut.
-No quiero morir!-grita desesperada, echándose a un lado de la habitación.
-Quien dijo que eras tu la que tenia que morir?
Y bueno el final creo que sobra.
La ambulancia llego demasiado tarde.
Descripción de la autopsia:
Suicidio.