Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

jueves, 8 de julio de 2010

Nora, eres preciosa.

Le gustaba desnudarse frente al espejo.
Se sentia hermosa verse reflejada.
Cada trozo de su piel, cada lunar, mancha en particular.
Yo siempre me quedaba en la puerta, mirándola, mirando como se miraba.
Le exitaba ver sus pechos y se los acariciaba hasta llegar a la ingle.
A mi me exitaba verla así de esa manera.
Siempre hacia lo mismo.
Se iba a baño y dejaba la puerta abierta apropósito, le daba aun más morbo.
Encendia dos de las tres luces que alumbraba.
Se quitaba los calcetines suavemente(siempre iba en calcetines por la casa).
Los dejaba un lado mientras se bajaba el pantalón, esa sensación le encantaba, el pantalon rozando su piel poco a poco hasta llegar al final del trayecto.
Entonces
obervaba sus piernas y sus pies.
Tan suaves,tan delicados que me quedaba noches en vela solo para hacerla cosquillas,para notar ese tacto tan embriagador.
Y seguía.
Siempre llevaba camisa de hombre, y me sorpredia ver su cuerpo bajo los cuadros grandes de colores.

Fantaseaba mil y una noche con su cuerpo.
Lo que sentia hacia ella, era incontrolable.
Se me llenaba los pulmones de emoción solo con abrazarla.
Solo con sentirla
Se entregaba ella cada parte de mi ser.
Cuando dejaba a un lado con el montón de la ropa la camisa, se guiaba las uñas por su barriga como un juego, dibujar formas en su piel.
Se tanteaba el terreno y echaba a un lado la cabeza, y era cuando me miraba fijamente los ojos, intentando atravesarme con su mirada.
Ella era la única capaz de abir todo mi mundo, solo con sus ojos marrones.
Podía oler su colonia desde la puerta, era tan mágica.
Después de pasar una larga mirada por su reflejo se quitaba poco a poco su lenceria favorita, que se la compró un tal ..no me acuerdo(o no quiero recordarlo), pero ver el encaje rojo me mataba.

Me volvia loco ver esa parte tan tabú al descubierto.
Se tocaba sensulmente, esa era la parte que más me ponía.
Es ahí cuando notaba un picor en mi entrepierna, y no me podía contoner.
Cuando me miraba veia en mi esa sed, sed de beberme toda ella.

Y lo notaba, notaba que tenia ansias por morder cada trozo de su piel.

Por tirarme ensima suya y demotrarle que la amaba.
Tarareaba una canción que nunca me dijo cual era, pero se me quedó grabada en mis oídos.

Lalala...

Subia haciendo un pequeño rodeo, hasta llegar a sus pechos, cubiertos por un sujetador que variaba del día.
Había uno negro que a ella le encantaba, era sencillo con un lazo en medio.

Le hacía que aumentaran sus pechos exuberantemente.
Que sensual que era ella.
Se llevó las manos detras de su espalda y se quitaba el gancho que las sujetaba.
Subía un brazo y el otro, pasando el sujetador lentamente, haciendose cosquillas
de nuevo.

Siempre se lo quitaba de esa manera.
Y me entraba un calor abrumador que pasaba por todas pates, se extedia hasta llegar a esa parte donde al principio empezó como un picor, un picor especial.

Se rozaba sus lunares y los contaba, tenía escasos.
Uno,dos,tre.. susurraba.
Nunca se contaba las pecas,eso no.
Porque tenía muchas que subía de un lado a otro de la cara.
Tiraba la última prenda con las demás y se quedaba desnuda.
Tiraba de la goma de su coleta.
Su pelo le llegaba por los hombros, castaño.
Parecía una chica inocente, pero no lo era.
Encantadora, coqueta, provocativa.
Su olor se me pegaba denso y caliente.
Estaba a siete pasos y medio desde donde estaba hasta su cuerpo desnudo.
Sus caderas eran aniquiladoras.
Toneladas de ternura desprendía desde que la conocí.
Y esa era el momento que me mataba, y ella lo sabia.
Con el corazón acelerado empezaba a andar y te girabas,siempre.
Era una locura.
¡Pero qué locura tan maravillosa!
-Nora, te voy a hacer el amor-te decia roncamente.