Lo mio no son sentimientos; son palabras.
Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.
domingo, 5 de diciembre de 2010

Contó hasta diez.
Respiró.
Gritó.
Volvió a respirar.
Cerro los ojos.
Se enfadó con su gato Minu.
Le insultó.
Se tropezó con el sofá.
Insultó al sofá.
Se sentó.
Y pensó en blanco.
Luego en negro.
Se levantó.
Agarró un cojín.
Lo tiró.
Le dio una patada.
Un puñetazo.
Se sentó en el suelo.
Encima del cojín.
Agachó la cabeza.
Respiró.
Se enfadó con sigo misma.
Volvió a respirar.
Pestañeó.
Una vez.
Y otra.
Hasta que empezó a llorar.
Se tumbó en el suelo.
Dio un puñetazo al suelo.
Se hizo daño en los nudillos.
Le dio igual.
Respiró.
Se limpió la sangre con la manga.
Pestañeó.
Cerró los ojos.
Pensó en nada.
Se durmió.
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