Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

viernes, 19 de febrero de 2010


Lo mejor que se puede hacer es apagar y reiniciar.
Me encuentro tirada en el sofá, (como de costumbre)
Y miro asqueada al salón.
-Que patética-murmuro.
Llevo días sin tener en cuenta la comida y el sueño, me da absolutamente igual todo.
Creo que no me he duchado tampoco en día, no recuerdo cuando fue la ultima vez de eso.
Entre dientes y dientes tengo la mala suerte escrita.
En la frente con un cartel luminoso, pone en letras mayúsculas "PARDILLA".
La camisa grande es la misma que ayer, y que antes de ayer y que..
-Puaj, me tiraba por la ventana ahora mismo, si no fuera por el miedo que le tengo al dolor, si que es el colmo- lo pienso mientras me da de nuevo otra arcada, como la anterior de hace cinco minutos.
Todo es un remolino, que se hace mas grande mas mas mas mas y el remolino me lleva dentro de el.
Y hace que me asfixie.
-Joder, tengo ganas de llorar!-digo quejandome.
Y esta lloviendo, pero no lo comprendo, los días de lluvia me gustaban!(gustaban..)
Me hacían sentir(me) Feliz.
La felicidad ahora se a escapado al lugar donde conduce el pasillo a la izquierda, al baño, eso es, al vater.
Mi felicidad esta en el interior del vater.
Esperando a que se vaya bien lejos.
Y ahí estoy yo, contemplando la pared, un punto muerto, pensando en como morirme para luego no hacerlo.
Me siento tan vacía, como esa misma palabra.
Joder joder y mierda, que se supone que e hecho para que me de la vida una puta patada en el culo?!-digo riendome.
Tengo una fuerte presión, apunto de estallar y junto a ella yo explotar a 7398273 pedazos.
No me salen lágrimas, no tengo ganas ni de eso.
Si por mi fuese no respiraría siquiera.
Es que no me comprendes!- quiero gritar, pero hace días que no hablo en voz alta.
No me comprendes... ni tu.. ni nadie.
Me tiro al suelo y empiezo a patalear como nunca antes lo había hecho, a patalear y a llorar.
A gritar, decir en voz alta lo que tengo por dentro.
A patalear como una niña chica, lloriquear, con el pelo revuelto que no se me distinguen los ojos.
Las lágrimas se me mezclan con la saliva, y sabe a sal.
Soy ridícula.
Me hacia daño los nudillos, se me vuelven de un color blanquecino y luego rojizo hasta llegar al morado.
Sigo pegandome contra el suelo, dándole patadas a los muebles, al sofá.
No me importa!!
Si en la vida sucede por algún motivo, donde diantres se había metido?!!!
Me gustaría conocer el motivo, que a hecho que tenga arcadas de vivir!
Ahí estoy yo, pobre de mi, llorando como una niña chica, grito de desesperación, con una camiseta grande de un tío que ya no recuerdo su nombre, y ..es penoso.
Es muy penoso.
No importa.
Porque se que nadie se da cuenta como estoy yo realmente.
Soy de cristal, y estoy a punto de romperme.
Como el vaso que acababa de caerse de la mesa.
Me hubiese cortado, o bebido lejía por ejemplo, pero me da miedo el dolor.
Aunque eso no quite que me da igual comer, dormir, o respirar.
Pero que diantres.
Hoy hace un buen día para suicidarse, verdad?
Aunque no tengas ni ganas para ello.