Aveces se tiraba 3 horas llorando para ¿qué?aún no entendía esa manía suya de coger ese camino tan cobarde.
Creía tener todo controlado,pero lo que no sabía ella era que se le fue de las manos.
Todo.
Hubo un momento en el que se arrastró, y nunca,nunca lo había hecho antes.
Perdió la poca dignidad que le quedaba.
Y por lo tanto solo le quedaba mirarse con asco en el espejo,ver sus ojos hinchados por todas las lágrimas derramadas, esparcidas por todos lados.
Su camiseta estaba húmeda.
Y se sintió mareada mientras contemplaba sus dos manos, no sabía donde estaba ni sabía qué estaba pasando exactamente pero esa sensación de que todo daba vueltas la tuvo-o eso creía recordar-.
Se daba también pena y estaba furiosa con sigo misma, y con todo el mundo.
Tirada en la cama encogida sobre sí misma comenzó de nuevo a llorar, a sentirse fatal, a querer morirse y terminar con todo.¿Qué mas daba?
No era justo -si lo era-
No se lo merecía-si se lo merecía-
Era fuerte-mentira-
El corazón palpitaba fuertemente, queriendo escapar de esa situación e irse lejos -como todos-
Cada imagen que se formaba e su cabeza le hacía sentirse peor, peor que todo.
Pero ¿qué importaba?
A nadie le importaba.
La reemplazaron muy pronto y se olvidaron de ella.
Se sentía como una muñeca, una triste muñeca olvidada en un rincón.
-Finge finge que estás bien, deja de dar pena por el amor de dios-esa oración no servia de nada porque no podía fingir solo podía sentirse mal,mal y mal.
Así se sentía aquella chica normal, en aquel día normal.
Así se sentía, como si fuese otro sentimiento normal.
El sentimiento de querer sobrevivir y no poder.
Llámala suicida, porque eso quiso ella 'poner fin a todo'.
Oh sí, algo tan sencillo como FIN. En plan película, donde luego ponen los subtitulos.
Tenía que hacer algo para poner fin a sus tormentos.
Era tan cobarde que ni siquiera podía hacer eso.
Ella no podía con su cuerpo, le era imposible,es como si yo sintiese su dolor y era demasiado pesado.
Fin.