Tengo ochos años y me encaaanta jugar al fútbol.Vivo con mi mama y mi papa en una casa grandiiiiiiiisima, con dos plantas.
Aveces juego al escondite yo solo y me lo paso genial.
Mi camiseta favorita es roja, como la que tiene papa todos los días cuando sube del sótano con bolsas de basura.
No es carnicero ni cocinero.
Es un asesino, pero creo que el de los buenos.
No voy al colegio, ni tengo amigos.
Dice papa que seguro que les cuento que por la noche escucho gritos de personas y que tiene una camiseta roja roja.
Mi mama me dice que no le moleste cuando este trabajando, pero yo se que a papa le gustaría jugar conmigo.
Juega a que me pega fuertes golpes, se que lo hace sin querer, ya que se le ve una sonrisa en su cara cada vez que lo hace.
Mis mejillas cobra el color de la camiseta de mi padre y mi camiseta favorita.
Y no lloro porque yo ya soy un chico muuy grande.
Tengo dieciocho años y he salido de aquel sitio.
Aquel hijo de puta mato a mi madre.
Ella nunca hizo nada por protegerse, siempre asedia a sus malditos caprichos y le importaba una mierda si ese hijo de puta cogía a su hijo y le daba tales palizas que apenas lograba moverse en unos días.
El por que de que no lo e denunciado nunca?
Me amenazaba con matarme, no con un disparo y pum, fin.
Me amenazaba con hacerme sufrir, con esos artilugios que tenia en el sótano.
Con quitarme la piel a tiras de noche mientras dormía.
Aun me imagino su asquerosa cara de cerdo llena de sangre de otras personas.
Soy un cobarde, lo reconozco, no puedo dormir por las noches.
Tengo que dormir a base de pastillas, porque sueño que viene a por mi.
Sueño que viene y..
Joder.
Llevo un año viviendo lejos de ese puto infierno, se que el no para.
Sigue matando, no se lo que se lleva entre mano.
Es un asesino.
Esta noche me he acostado como de costumbre tarde, para coger el sueño.
Me he quedado dormido y mis recuerdos han recobrado vida de nuevo.
He intentado no pensar en ellos, me he tomado casi medio bote de pastillas, incluso me he fumado un cigarrillo.
No puedo mas.
No aguanto.
Pienso matar a ese cabrón.
No con una pistola y fin.
Pienso ahogarle con mis propias manos.
Toc-toc.
-Si?-dice la voz de una niña, detrás de la puerta.
No puede ser, es la voz de una niña pequeña, abra tenido ese hijo de puta otra familia?
Le ara lo mismo que me hacia a mi?
-Hola, esta tu padre?-pongo tono lo mas seguro que puedo.
Aunque me tiembla un poco las manos.
-No...no esta, se ..se a ido a trabajar-responde insegura.
-Bueno, soy el-busco escusa- soy el cartero, y necesito entregar una carta urgente.
-Pásala por debajo por favor señor.
-No, es que necesito la firma de..
-Alicia, con quien hablas?-dice una mujer mayor.
Reconocería esa voz en cualquier sitio.
-Mama es el cartero-dice ella.
Se acerca alguien a la puerta, la abre un poco y deja al descubierto sus ojos.
No olvidaría esos ojos jamas.
Los ojos mas cansados que he visto, grisáceos y muy profundos.
-Ma..ma-empieza a temblarme la voz al ver que esta viva-Déjame pasar!
-No, vete, tu que puedes, lárgate lejos, yo ya no tengo un hijo, para mi has muerto.
Empujo la puerta lo mas fuerte que puedo y grito : Papaaa ya estoy en casa.
-No vayas-me dice "mama"-te matara!-grita desde la entrada.
Antes de seguir andando contemplo a Alicia.
Sus ojos me recuerdan a los míos, tristes.
Veo marcas en sus brazos, y me pongo furioso.
Me pongo a correr y llego a la puerta del sótano.
-Papa quieres jugar conmigo como hacías antes?-digo riéndome.
Escucho pasos.
Empiezo a gritarle asesino y demás sinónimos.
Y todo negro.
Estoy atado, las paredes del sótano me recuerda a las palizas que me daba.
-Bueno, aquí ya puedes gritar- empieza a reírse a carcajadas, y da grima.
Teniendo en cuenta que tengo los labios cosidos, no es de mucha ayuda poder gritarle.
-Bueno bueno bueno, que tenemos aquí?-dice acercándose, moviendo el brazo hacia mi costado.
Bum, puñetazo.
-Te voy a matar pequeño hijo de puta, no eres mas que un desgraciado sin vida.
Otro puñetazo.
Se me saltan las lagrimas.
Otro puñetazo.
Y otro.
-Haz que pare- pienso agonizando.
Quiero gritar hasta que se me desgarre la voz.
Miro hacia abajo.
Tengo sangre en la ropa, me pongo muy nervioso y le miro.
El se esta desangrando.
Se cae al suelo y empieza a arrastrarse.
-Lo sabia, pequeña hija de puta.
Me doy cuenta que Alicia tiene entre las manos un cuchillo, el dolor del costado me impide saber a ciencia cierta que es lo que sujeta entre manos.
Parece una masacre, le da otro golpe con lo que sea que tenga en la mano.
Y otro.
Ya no se retuerce mas.
Doy gracias por salvarme.
Lo pienso ya que no puedo hablar.
Ella tiene la camiseta como la de aquel cabron hace tiempo.
Llena de sangre.
Se acerca para liberarme.
O eso creo.
Me .. sonríe.
Y me acuchilla.
Siento un dolor espantoso.
Voy a morir.
-Quien eres? pienso, en que te as convertido?