Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Un libro vacío es una nueva historia en blanco

-No hay palabras en el mundo para explicarlo-pensó.
Cogió su bolígrafo y empezó a escribir palabras sin sentido en el folio.





Contó hasta diez.
Respiró.
Gritó.
Volvió a respirar.
Cerro los ojos.
Se enfadó con su gato Minu.
Le insultó.
Se tropezó con el sofá.
Insultó al sofá.
Se sentó.
Y pensó en blanco.
Luego en negro.
Se levantó.
Agarró un cojín.
Lo tiró.
Le dio una patada.
Un puñetazo.
Se sentó en el suelo.
Encima del cojín.
Agachó la cabeza.
Respiró.
Se enfadó con sigo misma.
Volvió a respirar.
Pestañeó.
Una vez.
Y otra.
Hasta que empezó a llorar.
Se tumbó en el suelo.
Dio un puñetazo al suelo.
Se hizo daño en los nudillos.
Le dio igual.
Respiró.
Se limpió la sangre con la manga.
Pestañeó.
Cerró los ojos.
Pensó en nada.
Se durmió.


sábado, 4 de diciembre de 2010


-Esta extraña sensación de que todo va mal.
-No sabes lo que dices.
-Sisi.¿Nunca has tenido una gran decepción?
-Sí.
-Pues eso es lo que siento constantemente, es un malestar grande y doloroso.
-Tonterías.
-Quisiera desaparecer,literalmente, en serio.¿Me puedes decir cómo puedo madurar?¡¿Alguien me lo puede explicar?!
-Para.
-¿Puede decirme alguien cómo puedo madurar?!Te lo juro que lo intento, te lo juro por encima de mis libros, de mis estrellas.Te lo prometo que no puedo, no puedo madurar, por más que lo intento.¡NO PUEDO!
-Para.
-Y me muerdo los labios, hasta sangrar, me los muerdo muy fuertemente y siento ese sabor metálico en la boca.Hago fuerza para callarme y aprieto más y más.
-He dicho que pares.
-Y las frases, comentarios.¿Por qué coño aparecen ahora?Y los momentos, y los recuerdos, y las veces que lloré,y las que me caí,y las que me rendí.¿Por qué? ¿POR QUÉ?
-Estás hablando sola.
-No.
-Soy tu subconsciente.
-¡He dicho que pares!

jueves, 2 de diciembre de 2010


Empezó a correr por la hierba verde, fría y húmeda.
Siguió hasta llegar llegar a un suelo más duro y con un color un tanto triste.
Los pies rozaban la superficie y un leve hormigueo se apoderaba de ella;cosquillas.
Sentía cosquillas por las plantas.
No notaba el cansancio que se apoderaba de ella, en ese momento no existia nada.
La lluvia caía intensamente, fuertemente y el vestido se le pegaba como si fuese una segunda piel.
El azul tan intenso,se le estampaba como un cielo despejado en aquella tela.Irónico en ese momento.
Tocaba cada arbusto que se le interpusiese en su camino, y lo apartaba con suavidad.
Aun así, lo hacía rápido.
Sus pies y sus piernas mandaban, eran las dueñas de aquel momento.
¿A dónde iba? no era consiente a donde se dirigía.
Un nudo en el estómago era lo único que llegaba a sentir, necesitaba correr.
¡Correr!
Respirar, avanzar, esquivar aquella rama.
Un paso por aquí, saltar,seguir.
Su melena mojada, caía por los hombros, como si un velo se tratase.
Despeinada y con aquel flequillo que le cubría sus ojos verdes.
Parecía la viva imagen de una muñeca frágil, con sus labios rosados y suaves acompañados con aquellos pómulos, y tez blanca.
La respiración era entrecortada y se podía confundir con el sonido de las cotas al chocarse con las hojas de los árboles.
El aire que brotaba de su garganta era muy frío y una nube densa se apoderaba de su boca.
Echo un vistazo rápido a un pequeño charco, y contempló su reflejo casi demacrado.
Se agarró al pecho con brusquedad, con un intento de atrapar al corazón para que éste no se escapase.
Las extremidades de las manos apenas se las sentía y de pronto un pequeño pinchazo en el costado le dificultó el paso por llegar a ninguna parte.
Cada vez más arbustos, más objetos que dificultase su camino.
Cada vez más pensamientos fugaces en su cabeza.
Atravesó un pequeño río, y notó como le entraba el frío por cada poro de su piel, y llegaba hasta las arterias.
Apartaba sin cesar el agua mediante patadas y manotazos.
Llegó al final de aquel pequeño río.
Y empezó a respirar más, fuerte, mucho más fuerte.
Su corazón bombeaba con mucha más fuerza-
Y Lo vio,
Vio con claridad un pequeño arcoiris que se escondía y asomaba tras unas nubes.
Y lo supo.
Supo que ese era el final de su camino.


martes, 9 de noviembre de 2010

BLABLABLA


Hablemos en latín, que nos entenderemos mejor.


No mires a los ojos de la gente, podrías perderte, es cosa del misterioso ciclo del pestañeo, todos tenemos un secreto en la mirada.
Yo soy profesor de lengua de miradas
puedo todo decir sin decir una palabra
ojos que no ven, corazón que no siente
quisiera ser ciego para no ver que me mientes.
Cada vez que lloro se me inundan
vacían sus gotas y me llenan de preguntas
mírame a los ojos y respóndeme
está perdiendo el ultimo que parpadee
misterioso ciclo de tu pestañeo
yo es que no me creo la mitad de lo que veo
Rétame a un duelo de miradas
quizás en el final de mi pupila
encuentras la salida de esta sala.
Tu llanto es la cascada de unos ojos viejos con cataratas
me arañaste el alma con tus garras afiladas.
Si es lo que los ojos siempre son lo más bonito de la cara
es como un camino que no acaba.

El racionalismo tiene una confianza absoluta en la razón.

SOMNIO.

Historia magistra vitae erit.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡P-S-I-C-O-D-É-L-I-C-O!!!!!!!!!!

Más vale parecer tonto y no hablar, que hablar y demostrarlo.

El prudente mete una vez la pata, el no prudente;303289.

jueves, 4 de noviembre de 2010


Las palabras sobran

Porque
no hay mayor error que el silencio por eso chilla,
pues prefiero ver el fin de pie, que vivir de rodillas

De lo que ves, créete la mitad.De lo que no ves, no te creas nada

Creo
Que Dios me odia porque yo le O-d-i-o.

La
Suerte
Dura
Hasta
Que
La
Necesito
Dicen que escuche el tiempo, que me está dando un consejo, pero solo escucho el tic-tac si me acerco al reloj.A lo mejor es que no tiene nada que decirme ya, ¿se a parado el tiempo?Es la hora de ser libre.
Soy un enfermo terminal de la melancolía.

Llorar a lágrima viva

Llorar a lágrima viva

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!