Resaca agria.Así se levantó después de aquella noche.
Ando descalza por el pasillo y le dieron unas ganas terribles de vomitar.No era resaca de borrachera, era resaca de despedida.Es resaca de tristeza.Es lo que tocaba ahora.Era una sensación desagradable, asquerosa y muy muy fría.¿De qué serviría quejarse?Nada.Eso es lo que pensó por un momento.Luego pensó en qué coño le pasaba.Acto seguido se respaldó en la pared.Luego pensó mucho más en todo.Y bueno, miro sus manos vacías y buscaba ese calor que hace tiempo tuvo.Y eso le quedaba, nada.Maldito caos, malditas frases,malditos hechos, maldito todo.Y mareada andaba a traspiés, sin saber con certeza donde se encontraba.Veía todo borroso, la mano se esfumó de su campo visual.Ya no veía nada, solo proyecciones de ella misma en un tiempo pasado.Pero¿quejarse?Ella quería luchar, luchar con espada, espada y armadura.Luchar contra monstruos contra ¡todo!Pero en ese lugar, a esa hora, en ese instante, mareada, no le apetecía luchar.
-En otro momento-pensó.