Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

viernes, 1 de abril de 2011


-Mi destino eres tú-dijo Nathalie mirándole a los ojos detenidamente, casi exprimiéndole con la mirada. Sacándola el jugo de la persona que él componía.
-No creo en el destino como tal-se aclaró la voz,mientras miraba al ¿infinito?- es un concepto que se me antoja como decirlo..demasiado irreal-tosió de nuevo- al igual que el amor.Son palabras desconocidas para mi y a las que no le doy un significado al menos coherente. Así que siéndote sincero, olvidame.Olvida que existo, si es necesario bórrame de tu vida.Pero jamás me vuelvas a decir eso.-tras decir eso, se quedó vacío.
Tras una larga pausa, Nathalie se quedó fría, el corazón lo sentía en la garganta(bumbumbum).Sudaba por las manos y se las entrelazó mientras
desvió la mirada al suelo.
Inexplicablemente él no sabía que decir o cómo actuar.
-¿No..crees en el amor?-dijo aún sorprendida-¡en el amor no se cree, en el amor se siente!-fue entonces cuando comenzó a respirar fuerte, estaba un poco agitada y él simplemente se limitaba a observarla.Sí, la observaba como si la mirase a través de un espejo.
Dio un paso y sus caras estaban a pocos centímetros, él notaba el aliento de Nathalie, notaba el aire que pasaba por su boca y la quiso besar.
-No-cortó el silencio con esa simple palabra- el amor es una palabra que implica dolor, daño, sentimientos, sufrimiento, me niego a pasar por eso, me niego a sentir.¿Lo entiendes?-mientras dijo eso, le miraba los labios a Nathalie, mientras pronunciaba esas palabras sus latidos iban más rápidos.Estaba rígido, con los brazos y las piernas inertes. Un mechón de pelo le tapaba un poco el ojo izquierdo-me niego rotundamente a querer, a amar, a sentir a alguien, me niego ser uno ¡ME NIEGO!-se escandalizó por su tono de voz-no quiero sentir dragones en mi interior, ni ser feliz, no quiero tener una razón por la que vivir, no quiero que alguien camine libremente por mi cabeza y por mis pensamientos- se empezó a asustar más por sus palabras, porque no creía verdaderamente en el amor, le aterraba, demasiado dolor.
Bum,bum,bum,bum.
-¡Dime que me quieres!-gritó-¡Sé que no piensas eso! sé que me quieres, que crees en el amor, o como sea, que lo sientes, que quieres ser feliz, porque yo voy a hacerte feliz.Pienso lograr-se atascó con las palabras y tragó saliva mientras sudaba más y más-que seas feliz ¡Dímelo!
-Te quiero...fuera de mi vida.

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