
Ayer la Luna me miro tristemente.
Le esquive la mirada, desesperada mente.
Di media vuelta y empecé a correr.
El miedo atrás, deje caer.
Saltando peldaños, poco a poco logre avanzar.
Las estrellas me arropaban, como nadie lo hizo jamas.
Mientras el viento me mecía mi pelo.
En un susurro dijo débilmente lo siento.
Escupí y bebí todo que llevaba dentro.
Suspire y y retrocedí, todo había acabado demasiado lejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario