Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

martes, 16 de febrero de 2010


Las sabanas se me pegaban a la piel de noche, apenas
podía pegar ojo y daba mas y mas vueltas.
Pensaba en mis cosas, en tonterías, en mis problemas.
Intente imaginarme muchas ovejas en un campo inexistente, saltando una pequeña valla.
Mis latidos se acompasaban con mi espiración, tenia frío y las ovejas se esfumaron como si nada.
Me levante con mi pijama que estaba compuesto por una camiseta grande(siempre que venia un chico a mi casa le pedía que me regalase su camiseta, para guardarla y utilizarla como pijama y me preguntaban " te da morbo?" les contestaba señalando a mi armario con muchas camisetas de otros)
Me fui a la ventana y mire la lluvia.
Tenia frío y sentía una pequeña corriente en mis pies.
Me daba igual, vi los cristales empañados e ize un dibujo de un corazón, rápidamente se esfumo con el hielo.
Me gire y dislumbre con la oscuridad y un poco de luz (que venían de las farolas) que eran las cinco de la mañana, aun no había dormido.
El reloj hacia un ruido que me gustaba, el tic-tac me tranquilizaba, era el único sonido que escuchaba en toda la casa, excepto el goteo de mi bañera, se escuchaba el glup, glup, gota a gota que se caía dentro de esta y hacia un sonido de eco.
Nada, no estaba nada cansada.
Me fui a la cocina, arrastrando los pies,descalza, sobre los azulejos celestes y fríos.
Cogí un bol y lo llene hasta arriba de cereales y leche.
Abrí el cajón para coger una cuchara y ahí me veía.
Sola, a las cinco y pico de la mañana, comiendo cereales y escuchado el tic-tac de mi reloj a lo lejos.
Me sentía muy ridícula, patética, tonta y sola.
Pero la lluvia me animaba.
No era de esas personas que se deprimía con el gris del cielo.
Al contrario, me animaba pensar que era un distinto paisaje, con nubes que se movían de un lugar a otro, grises e incluso una gama de colores oscuros.
El agua, el viento.
La tristeza, la melancolía.
Escribí una nota y la coloque en el frigorífico,.
Me fui a mi cuarto, le eche un ultimo vistazo al reloj (las seis) y me acosté.
Lo ultimo que logre escuchar fue un trueno.
P.D- en la nota ponía : "Camisa nueva".



lunes, 15 de febrero de 2010




Querido tu:
Tendrá todo el dinero del mundo… pero hay algo que jamás podrá comprar… un dinosaurio.
Normalmente no rezo, pero si estás ahí, por favor, sálvame
Superman.

-Quiero quedarme contigo hasta el final-le agarre de las manos y le mire sonriente.
-Pero..-se quedo callado y esquivo mi mirada.
-Quiero, quiero demostrarte que lo mio no son solo palabras, sino hechos-dije sujetandole la barbilla, para demostrarte que lo quería realmente.
-Tengo miedo...
-Al miedo lo colgamos de una soga, lo espantamos con un espantapájaros y lo cazamos como un caza-monstruos-le di una abrazo, esos abrazos que no sabes donde estas, esos abrazos que sientes que su aroma se queda en tu piel como si fuese un abrigo mas, que se queda impregnado su olor y todo el.
-No lo entiendes Helen, quieres que nade contigo, pero no se nadar, quieres que pinte contigo lo que significa la palabra magia, pero no se pintar, esperas demasiado de mi, y yo no te doy nada a cambio-dijo susurrando.
-Como que no?-le sujete la barbilla y le di un beso- y esto, que es?

domingo, 14 de febrero de 2010





Amar es algo más que un te quiero y se demuestra cada día no un catorce de febrero.

viernes, 12 de febrero de 2010


-
Puedo abrirlos ya?-dije impaciente por saber lo que era.
-Si-dijo.
-Oh una rosa-dije un poco decepcionada y sorprendida.
-Es que no te basto el año pasado que te entregue mi corazón?

miércoles, 10 de febrero de 2010




-Curame las heridas.
-Esa grieta que tienes en el corazón es demasiado profunda, quien te la hizo?-dijo sorprendido.
-Aun lo preguntas?









Coloco un barco de papel en el agua.
Lo mire, mire como el agua se apoderaba de el.
Hasta que se sumergió completamente y quedo hundido.
-Que quieres decir con esto Angel?
-Aveces las palabras sobran.


-Tengo una presión en el pecho, muy muy grande.
-Corre ,ve al medico!
-Creo que no me lo curaría.
-Que necesitas?
-Una puerta para irme bien lejos.

-Estoy lloviendo a mares.
-Quieres que te preste un pañuelo?
-Creo que no bastaría solo con uno.



Siento al aire en la cara y la nieve abrasándome sin piedad alguna.
Cada segmento de mi piel se vuelve más flácido, y no para de ahogarme.
Mis pulmones se queman por dentro, me estremezco, no puedo sentirme apenas la cara.
Apenas siento nada.
Mis lágrimas no sirven de consuelo, se congelan al bajar por el lagrimal y no llega siquiera al suelo.
Es desgarrador, no puedo respirar, me muero.
Me ahogo con mis propios respiros, - los que me quedan-, y el tiritar ya no me sirve de nada.
Hasta mi propio cuerpo me traiciona.
Estoy tirada en aquel y helado lugar.
Y no puedo mover los músculos, es tanto el aire gélido que solo con el intento de respirar, la traquea me arde.
Mis ojos se estremecen, y se vuelven de un tono apagado y rojizo.
Lo veo todo borroso.
Aunque mi desesperación por intentar recuperar calor alguno hace que mis pulmones se encharquen, al no llegar ni oxigeno a la sangre.
El dolor y el sufrimiento esta llegando a tal punto que deseo con lo que me queda de vida, morir pronto.
¿Los dedos de las manos y demás articulaciones?, no me las siento.
Tengo un color tan pálido en el cuerpo, que se confunde con la nieve, con el blanco del suelo.
Me mareo.
Y las náuseas me brotan por la garganta quemando y dejando un pestilente sabor por un último intento de vida.
Cierro los ojos para terminar con todo, pero hace tanto frió que me duele hasta al cerrarlos.
Aun así, los cierro débilmente.
Despertando en aquellas sabanas blancas, confusa y en cierto modo, decepcionada de que aquello solo fuese una maldita pesadilla.
Me duele la cabeza, de tal forma que grito de desesperación e impotencia por todo.
Y voy corriendo, tropezando hasta el váter.
Aunque las náuseas no eran cosa de una pesadilla, tengo ganas de echarlo todo.
Cada segmento de mi ser, cada segmento del dolor recobra vida, mientras apoyada en él lo echo todo.
Corre por mi garganta el dolor, y el sufrimiento que soporto.
Y el vomito corre por las tuberías en un intento de salir y hacerlo lejos.
Siempre me trago todo.
Pero siempre sale a brote y lo echo hasta quedarme vacía.
Y así, día tras día.

martes, 9 de febrero de 2010


Escribí 3 versos y los guarde en una botella.
Al mar la tire, en busca de alguna respuesta.
Un chico en algún lugar la cogió intrigando.
Yo medio muerto, estaba esperanzado.
Ya no quedaban versos en aquella botella.
Solo quedaban lágrimas, que ahogaron mis penas.
El la tiro de nuevo al mar.
Rota, destrozada naufragando hacia ningún lugar.



lunes, 8 de febrero de 2010


N
o soy esas chicas alegres que ponen sus sonrisas aya por donde pasan.Ni que son fuertes a cada paso que da con botas de acero.
No doy la cara cuando escucho un ruido de noche.
Me escondo detrás de las sabanas si creo que hay alguien.
No soy fuerte.
Ni tampoco triste.
Soy una chica tímida.
Me escondo entre rincón y rincón para no ser vista.
Y me gusta taparme la cara para que no te fijes si tengo pecas o no.
Dejo aveces las orejas al descubierto para que me soples y me susurres.
Cuando me ves por la calle no te acordaras de mi en el siguiente segundo.
Esa chica que te mira sonrojada y cierra los ojos de vergüenza.
Esa que no tiene nada y aun así, parece todo un mundo.
Sisis.
Y puede que no sea la mas fuerte, ni la mas triste, ni la mas alegre.
Pero soy las que le encaaanta vivir.
La que sueña siempre con los ojos abiertos.
La que estar sin ser estado.
La que pasa desapersivida, y le encanta.
La que escucha siempre detalles de las canciones que nadie se da cuenta.
La que se mete en un libro y se pierde.
La que se cae y al minuto vuelve a caer con la misma piedra.
La que no se da por vencida.
La que se muerde las uñas por vergüenza, corte o nervios.
Y si me dejas...
Te enseñare que tipo de chica soy.

Es triste pensar que el olvido se a encargado de olvidarte.
Es triste oír, que el sonido del silencio a intentado ahogarte.
Es triste ver las huellas de un pasado casi borradas.
Es triste pensar, en un futuro que nada aguarda.
Aguarda los recuerdos, que marchitan con esperanza.
La esperanza de ver que el Tictac del tiempo no avanza.
Avanza tus pasos de un camino hacia un nuevo fin.
El fin de tus días que hora a hora dejas ir.
-Ir asía donde?
Donde no puedas callar.
Callando la agonía de no poder gritar.
Hasta el silencio mas triste necesita ser oído.
El oído de alguien a quien se le a escapado un suspiro.
Suspiro de aire.
Aire que respiro.
Aire que cargo.
Aire que lleva contigo.


domingo, 7 de febrero de 2010












Querido Diar:
Podría relatar mi día de hoy, contar con detalle mis aventuras.
Mis pensamientos, o alguna que otra reflexión.
Contarte miles de historias.
Un par de cuentos.
Pero hoy..
Hoy huelo a magia.
Quiero hablar de un Mago.
Con todas las letras.
No tiene chistera, ni varita, ni siquiera una capa!
Pero a cada paso que da, siempre lo logra.
Te llena los bolsillos, hasta casi reventartelos de magia.
Hace trucos impresionantes.
Logra desaparecer tus miedos, y tus temores tan solo con una sonrisa.
Guau Diar, recuerdame que mañana le tengo que dar las Gracias de nuevo por conseguirlo.
Hacerme feliz.
Supera la realidad.
Puedo vivir tranquilamente en una nube con la certeza de que si me caigo, me desplomare en una mas grande.
Si me tropiezo, el siempre me levanta con esa sonrisa en la cara.
Puede aparecer y desaparecerse en un momento.
Me quedo sin palabras para describirlo.
Mi mago logra lo imposible.
Para el, nada es imposible.



viernes, 5 de febrero de 2010


-...
Eso fue lo ultimo que escuche de sus labios, sinceramente mi mente estaba aparcada en otro sitio.
Incrédula de mi, la chica que siempre se puso un caparazón en ese momento saco su lado sentimental.
Fue increíble.
Todo es increíble.
Me seguía hablando y entre en razón.
Es ilógicos pero sus palabras hacían que empezara a llorar.
No te merecía.
329084623462374823688234273652 te merecían, yo no.
Me hubiera gustado abrir la ventana y gritar bien fuerte
-GRACIAS A EL, HOY SOY FELIZ!!!!
Podría describir aquel momento.
Podría redactar los detalles que hisieran que me emocionase.
Podría... explicar lo dulce que era sus palabras.
Podría pero no estabas ahí para sentir, .
Quizás, quizás fuese la sensación mas increíble que e podido sentir jamas.
Quizás... me quedo corta.
Pero...
-...quiero.
No pude oír nada de lo que dijo antes.
-Estas acostumbrado?
No se exactamente por que lo pregunte.
-Contigo uno nunca se puede acostumbrar.
-Ya as querido, ya as amado, ya as sentido todo lo que tenias que sentir y ahora , ya debes de estar acostumbrado.
-E vivido mucho..., eso te molesta?
-Me siento..-di media vuelta en la cama y le di la espalda-me siento, como si conmigo no tengas nada que aprender, ya lo as aprendido todo, no puedo hacer nada que no sepas hacer, me siento como si esta escena la hubieras vivido con Elena..
-Oh, de nuevo me lo vas a recordar?- se levanto de la cama, en busca de su camiseta tirada en un rincón- siempre vuelves al mismo tema.
Me tape con la sabanas celestes con nubes.
-Estas sabanas también las utilizo cuando hizo el amor con Elena?-me pregunte.
-Te veo en mi cama tirada, tumbada y solo te veo a ti, ni a Elena ni a nadie.
-Lo siento, lo siento mucho, me conoces no?- me acerque a el con una camiseta puesta, que era suya-sabes que aveces me pasa esto, es inevitable.
-Significas demasiado para mi..
El estaba de espaldas, y yo le di un medio abrazo.
-No digas nada, solo siente-le dije susurrando al oído.


jueves, 4 de febrero de 2010


-Estas muy soso, pero que mucho mucho mucho, ya no eres el de antes-lo dije como si cada palabra fuera mas desepcionante que la otra.
-Esto... pero.. todo se acaba, no siempre puedo demostrarte que te quiero, cansa.
Fue como si me atravesara algo, oír esas palabras viniendo de el me resulto muy doloroso.
-Claro, yo ya lo sabia tonto-hice una burla y me gire.
-Claro, yo ya lo sabia tonto-me repeti en mi cabeza.
-Donde esta la magia que me prometisteis Alex?-di varias vueltas en busca de algo- yo no la veoAlex, no veo ninguna magia
-La magia tiene truco.
-Oh.. y cual es el truco de lo nuestro Alex? dímelo.
Se quedo callado, lo suponía, muy propio de el.
-Cuando acabo lo nuestro? realmente estoy muy dudosa ahora.
-Termino, todo acabo- pensaba.
-Mira las nubes, mira como se mueven... no somos nosotros, son ellas.
-Las cosas, cambian- mire al cielo y me sorprendí al observar que no había ninguna nube.
Lo que daría por darme media vuelta e irme corriendo, lejiiisimos.
O que la tierra me tragase en ese momento.
Pero no era así.
-Todo se vuelve aburrido contigo Dara, ya no me llenas los bolsillos de magia como antes hacías.
-No me dejas, quiero llenártelos hasta que se te rompan, quiero demostrarte que no todo es magia, también realidad, dejame ..-me calle, sabia que todo era inútil.
-Por que paras?
-Porque ya no sientes nada, todo lo que digo resultaría en vano Alex.
Me gire y me fui.
-Pero Dara, no me puedes dejar así!
Le salude con la mano y grite bien fuerte.
-LA MAGIA NO EXISTE!!!
Y ahí se quedo el, con un cielo de nubes insistentes.
Y con sus bolsillos vacíos.



Me acurruque sobre mi misma, en busca de ese calor que tu me dabas siempre.
Y por un momento olvide que estabas alado mía, al otro lado de la cama.
Me gire adormilada, y ahí estabas tu.
Tu pecho subía y bajaba por cada espiración que dabas.
Me estaba acercando mas a ti(sin hacer ruido!), no quería despertarte.
Llevabas una espiración tranquila y acompasada.
Me pose sobre tu pecho para escucharlo, era increíble, nunca había escuchado latir tan fuerte a un corazón, como lo hacia el tuyo.
Poco después, cerré los ojos (aunque no quería dormir, por miedo a que me despertaras y tu no estuvieras)
La música de fondo la ponía las gotas de lluvia que caían en el exterior, al ser un mes frió tu me hacías sentir calor.
Y ahí estaba yo, observandote, en silencio.
Parecía una escena típica de película, tu me rodeastes con el brazo.
Yo, recostada sobre ti.
Contándote los lunares, me perdí y volví a contarlos de nuevo.
Uno,dos,tres...
Las velas era lo único que alumbraba en aquella habitación.
Levante la vista y me tope con tus labios, tenia unas ganas tremendas de besarlos.
Pero no te quería despertar.
Tu torso desnudo, el aroma de aquella sala, la música de nuestros latidos al compás, hizo que cayera yo también en un sueño, donde me encontraría de nuevo contigo.

miércoles, 3 de febrero de 2010


-..pero Natalia, no te tapes!ya a pasado de largo la peor parte.
-Ya a pasado el trozo en el que se comía a....?AAA te odio Miguel te odio!!
-Pero si no es nada, solo es una película-dijo haciendo una burla.
-Sabes que odio a los zombies-le mire con mala cara, y al ver que sonreía no pude resistirme a lanzarme a el para hacerle cosquillas.
-Pues este zombie tiene ganas de matarte a besos.
-Ni se te ocurra ehh .., Miguel!!
Así pasamos la noche, entre juegos, se nos paso volando.
Risa y muuchas mas cosquillas.
Ahora sentada sobre el suelo de mi habitación, contemplando las fotos me pregunto que hice mal.
Esta lloviendo, y parece que no se calmara tan facilmente.
Parezco una muñeca, apenas me puedo mover.
No es que este cansada, es que mi cuerpo no responde.
Miro al reloj fijamente.
Las manecillas no avanzan, se a puesto de acuerdo con el tiempo para fastidiarme.
Solo me quedan recuerdos muertos.
Ahora solo me queda preguntarme.
-Que e hecho?
Siento frío, ahí sentada en el suelo, aun así no tengo ni ganas de agarrar una manta, siquiera de levantarme.
Creo que an llamado a mi puerta.
Mi boca es incapaz de articular una sola palabra.
Ahora parece que tengo sentimientos, porque una lágrima esta empezando a aflorar.
Me quema la mejilla y hace plof al caer contra el suelo.
Me toco la mejilla, un suave movimiento que hace que me duela el corazón aun mas.
Con la otra mano me sujeto el pecho.
Me duele muchisimo.
Mi mano se me a mojado de lágrimas, pero me sigo tocando la mejilla y subo un poco mas arriba, mientras me paro en mi ojo izquierdo.
A parado de llorar y se me hace un nudo en la garganta.
Esos nudos que no puedes desatarlos.
Mientras bajo las dos manos, me doy cuenta que las fotos me miran.
Sonrientes.
Me levanto y abro el cajon de mi escritorio.
El plastico de aquella caja de cigarros reluce.
La sostengo, mientras mis dedos empiezan a temblar.
Hace cuanto que no me fumaba uno de esos?
Me da igual.
Trago una bocanada de aire y la expulso.
Total, ya no tengo nada que perder.
Me agacho en busca de esas fotos, y si.
Las voy quemando una a una.
Mientras mis recuerdos se convierten en cenizas.




Me gustaba pasarme el tiempo haciendo cosas, cosas que nadie sabia que yo hacia.
Me gustaba inventar mi propio lugar fantástico, y cerraba con fuerza los ojos para imaginar que yo era una coleccionadora de sonrisas, y las guardaba en un graan frasco, todas las que mas me gustaban.
Obviamente nunca pude guardar en un frasco aquellas sonrisas, pero si que las coleccionaba de igual manera.
Ese día era diferente.
El ruido de aquel columpio indicaba lo viejo que era.
Aun así, me encantaba balancearme y contemplar aquel paisaje.
Estaba aparcado, me encontraba en un rincón de la ciudad, balancean dome por la tarde yo sola en un parque desierto.
Sabia que algo ocurriría, lo presentía.
Me aferre fuertemente a las cadenas del columpio y cerré los ojos.
-Oh, estabas aquí.
No abrí los ojos, si no que todo lo contrario, los cerré con mas fuerza aun.
-Prin..cesa?
Tenia miedo, no se, es esa sensación que tienes cuando sabes que algo no va bien.
Abrí los ojos y me mire mis zapatos.
No es que fuesen nuevos, ni eran los mas bonitos del mundo, pero les tenia mucho aprecio.
Aun así, me era imposible mirarle a la cara.
Quería imaginarme una sonrisa, para dibujarmela en la cara , pero no encontraba el lápiz.
Se quedo quieto sin saber por donde empezar.
-Te quiero, princesa.
Yo no supe que decir, me quede en blanco, como aquellos folios que tanto me gustaban pintar.
-Tengo algo para ti-dijo seguidamente.
Por fin pude levantar la vista y ahí estaba el.
Enfrente mía, con esa sudadera que tanto me gustaba.
Me entrego un folio.
Y un lápiz.
-Venga, dibujame una gran sonrisa, para que pueda guardarla en mi frasco de Sonrisas tuyas.






-Mira, mira como se mueven las nubes.
-No son las nubes, somos nosotros andando,las nubes siguen intactas nosotros somos los que nos movemos, los que hacemos que todo cambie.
-Tu crees?
-Si..la gente.. la gente no cambia-le mire tristemente-sigo siendo la misma persona que conociste hace mil, y creísteis que había cambiado a mejor, te equivocas.
-Yo nunca me equivoco- dijo con tono seguro.
Siempre hay una primera vez para todo.
-Mira, deja que te cuente algo- mis ojos anunciaban lágrimas, aun así me contuve- el tiempo me a enseñado que nosotros somos los mismos que hace un año, en el fondo muy fondo, damos creer a las demás personas una mascara por la cual demuestras que somos otros, pero no es así.
Me aleje de el y contemple a lo lejos una estación de autobuses, por la cual nos llevaría a ningún sitio.
-Pero.. tanto te cuesta ponerle un poco de magia?
Me gire aun sin saber exactamente que pensar.
-Deje de creer en la magia hace mucho tiempo.
-Eso suena muy triste- lo dijo mirando al cielo, como si en aquel inmenso cielo nublado encontrase algo.
-Es mi realidad.
-Pues déjame cambiar tu realidad.