
Quería haberle dicho que tiene un aspecto muy lamentable.
¿Él lo sabía?
Su cara tan pálida como la pared de atrás.
Y ese tic del labio por el cual se demostraba que estaba nervioso a más no poder.
Ojeras casi moradas, de no haber dormido ¿cuánto tiempo? le hacía tener más años de lo que el demostraba tener.
¿Me despreciaba por haberle dado una paliza?
Puede ser.
Me había retado a pegarle, ¡lo había hecho!
Y aquí estamo los dos, uno frente al otro.
No entiendo como se había atrevido a darme la cara, sin educación, un puto niñato.
Eso es lo que era.
Vale que yo sea más fuerte e incluso más alto,pero a la hora de la superviviencia todo vale.
Cuando digo todo vale, es Todo.
Estaba sudando y tenía sangre en la naríz.
Le caía gota a gota hasta formar una pequeña hemorragia y salía un liquido que no se paraba, ni siquiera hizo el mínimo esfuerzo de apartarse la sangre de la cara.
¡Insolente!
Me acerqué a él, a ese pequeño gilipollas con gafas.
Le cogí del cuello, dispuesto a darle un puñetazo en sus entrañas, para que retirara lo que me dijo.
Tenía mucho miedo, pero por fin fui capaz de plantarle cara a ese matón.
Me atemorizaba día tras día y me impedía conciliar el sueño con sus amenazas y con su juego del gato y el ratón.
Bajé en los estudios y no me concentraba nunca.
Me fueron saliendo ojeras, y más ojeras.
Un tic nervioso en el labio, me indicaba que se me iba a salir el corazón por la boca.
Y mi tez con el paso de las semanas se volvió más blanca de lo normal.
Sí,sí que sabia todo, y él también.
Él sabía que me hacía la vida imposible y nadie hacía nada, ni la gente que está en los pasillos contemplando las escenas tan violentas.
Me daba tanto miedo.
Era despreciable que él fuera más grande, más fuerte y yo todo lo contrario.
-Estoy harto de ti, de tus puños, de tu cobardía al pegarme, estoy harto de tu poco respeto hacia las personas, hacia mí.No soporto que me maltrates y me hagas rebajarme tanto,-el corazón se me iba a salir por la boca por un intento de escapar bien lejos, y mis palabras resonaban fuertes,pese al miedo que tenía.Temblaba de los nervios y de nuevo ese dichoso tic nervioso..-me das pena y a la vez asco, todo me repugna de tí, hasta tu manera de andar-él me miraba fijamente y tenía una vena en el cuello palpitando fuertemente.
Cogí aire de nuevo, su expresión daba miedo, estafa furioso,pero yo seguí pese a todo.
Me fijé un momento en la gente y estaban bocabiertos.
No intentaba hacerme el héroe, ni mierdas.
-Joder,para de matarme día tras día por favor, no me cambiaré de colegio, seguiré en este porque..-me temblaba el labio con más fuerza-porporque tenga dignidad.
Pum.
Me dió un puñetazo en la nariz, escuché un sordo sonido de algo rmperse en mi cara.
Me dolió como nunca.
Empezó a chorrear sangre,pero hice caso omiso al dolor insufrible.
Se acercó de nuevo.
Me cogió del cuello.
A ver,no es mi culpa¿vale?
A todos nos temoriza esa bestia con puños.
Va a por los más débiles.
Y sobre todo por ese pobre chico con gafas..
No podemos hacer nada,enserio.
Solo somos capaces de mirar aquel espectáculo día tras día.
Quien ayude a los otros, pum, puñetazo.
El chico con gafas, pantalón marrón y camisa de cuadros roja, ese día estaba más pálido que nunca.
Nos fijamo que se acercó a la bestia y se quedó quieto.
-¡¿Qué hace ese chaval?!-susurraba algunas personas con asombro.
De lejos no podíamos escuchar lo que ese chico le decía al gradullón,
Nos acercamos un poco más y lo vimos con más claridad.
Escuchamos atónitos esas palabras que brotaban de su boca temblorosa.
Y nos sorprendimos.
Le aplaudiría.
Si no fuera porque me pegaría.
Y escuchamos el puñetazo en la nariz.
Y no hicimos nada, solo eramo capaz de estar quietos.
Le cogió del cuello al niño, dispuesto a pegarle más fuerte.
-¡¡Me escupió!!después de darle un puñetazo en la barriga fue capaz de escupirme, me quedé sin habla.
-Me iba pegar más fuerte,lo sabía, lo único que fui capaz de hacer fue escupirle,ya estaba preparado para el puñetazo.
-¡Le escupió!fue capaz de plantarle cara de esa manera y empezamos a aplaudir.Mientras la bestia estaba sin habla.