Lo mio no son sentimientos; son palabras.

Las palabras no hacen más que ocultar la realidad.

martes, 14 de diciembre de 2010


Cuando estaba sola a Amanda le atacaban los pensamientos.
Daba igual la hora, de día, de noche, por la tarde o por la mañana.
Amanda acostumbraba a acariciarse el pelo, para tranquilizarse.
Porque si no lo hacía le faltaba algo.
También le faltaba muchas cosas.
Un pijama de rayas. Un pendiente en la oreja izquierda.
Le faltaba sueños. Le faltaba una armadura para protegerse del miedo.
Estaba asustada aquel día, aquel martes ella no estaba quieta.
Le daba igual la fiebre, o el ataque de tos.
'Todo saldrá bien'-se repetía constantemente observando la mota de polvo que estaba en aquel rincón.
¿Y si no había hecho lo correcto?
¿Y si había tomado la decisión más errónea de su vida?
No podría saberlo, porque no sabía nada.
No sabía que hora era. Ni si estaba lloviendo.
No sabía que había en el frigorífico.
¡Nada!
No sabía siquiera si le había dado de comer a sus peces hoy.
¡¿Y qué?!
Seguía mirando al infinito, con un intento de que las ideas se aclarasen.
Pero nada, no pasaba nada.
Y el mundo seguía girando,pero ella estaba totalmente quieta.
Y no pasaba nada.
Nunca pasaba nada..

Las decisiones siempre son buenas,tarde o temprano.
Pero al fin y al cabo;son buenas.
Las decisiones están acompañadas con los cambios.
Se puede tirar a la basura X tiempo y hacer como si nada.
Las sensaciones que acompaña a esos cambios pueden ser o bien negativas o positivas,
Las negativas conlleva a sentir que no eres tú, conlleva a rebajarte tú mismo y a sentir vacío\sentimiento de culpa.
Las positivas conlleva a poder ser tu mismo,no dar explicación alguna, y a hacer cambios que no harías.
Tu día día no es más que una noria.
Los factores positivos hace que te encuentres en lo más alto,mediante que los negativos hace que estés en lo más bajo.
Se puede estar uno quieto y no saber que hacer exactamente, es cuando se tiende a llorar pensando en lo perdido.
Pero llorar es algo tan natural y a la vez; no sirve de nada.
Puede que te sientas mejor, esto significa que la única manera de poder desahogarte aparte de gritar,pegar a cosas, tirar..
Es llorar.
Solo es agua que sale de tus ojos,agua con sal.
Pero un acto tan sencillo como ese,puede hacer hacer sentirte mejor.
Nada de escusas,palabrerías,tópicos..
Lo que uno debería hacer es escucharse y reflexionar durante un momento.
No engañarse diciéndose mentiras.
Ir paso a paso, y no pasar la página con brusquedad;ya que podría romperse la hoja.
Una persona es imposible que deje de sentir de un día para otro.
-Arrepentirse significa tardar en rectificar-
Uno tiene que aprender de sus errores.
Aunque tendamos a ser errantes.
22\6\10.
Día 2.
Estoy rara, aun no estoy mal del todo.
Pero estoy rara.
Extrañada.
No estoy como esas personas que se dedican a llorar penas mientras escuchan música triste.
Pero me falta poco para llegar a eso.


Día 1.
Me está costando bastante asimilar los cambios tan repentinos en tan poco tiempo.

domingo, 12 de diciembre de 2010


Me siento como el color negro.
En azul como el agua del mar.
Estoy en blanco como esa pared.
En verde como ese lápiz.
Estoy en rojo como si estuviese desangrándome.
Pero no lo hago.
Estoy en ámbar como el semáforo.
Estoy quieta como ese peón.
Estoy inmóvil como mis pensamientos.
Creo estar muerta de miedo.
Pero sin creo.
Estoy liada como las luces de navidad.
Estoy apagada como una bombilla fundida.
Solitaria, como el pasillo de noche.
Apagada y fuera de cobertura.
Estoy en off.
En pause.
Estoy respirando como si fuese persona.
Y no como si fuese una piedra.
Aunque me siento como una piedra.
Soy una piedra.
Soy una piedra llevada por la corriente.
Soy corriente y soy la gota que colmó el vaso.
Soy el vaso roto.
Soy los pedazos rotos del vaso.
Soy el color gris en un día nublado.
Soy el número 12 en un mes.
Soy el que ve el vaso medio vacío.
El que no lo ve;también.
Soy miope, y por eso no distingo la realidad.
Soy una payasa en un teatro lleno de malos actores.
Soy..
¿Qué soy?

miércoles, 8 de diciembre de 2010


Quiero pisar charcos.
Quiero pisar hojas de árboles.
Bueno, deseo muchas cosas.
Ayer por ejemplo...deseaba volar en un avión de papel.
Y hoy, simplemente deseo subirme a un elefante rosa.
Mañana querré 738297472947487234 cosas más.
Y lo sé.
Porque ¡mira! ahora quiero hacer una pompa de chicle gigante, y ..
Nah.
En realidad no quiero nada.
Ni una caja de chocolate interminable.
Ni pintar nubes.
Ni tan siquiera quiero un abrazo.
Bueno, uno sí.
Pero no dos.
Ni tres.
Ninguno más.
Simplemente me apetece tumbarme y respirar.
Contar las veces que respiro y perderme.
Y..nada más.
¡NADA MÁS!
Ni quiero columpiarme.
Ni quiero una camisa de cuadros.
Ni un helado de colorines.
Un manual de instrucciones no me vendría mal.
Y puestos a pedir..
¡Unas zapatillas que corriesen muchos kilómetros!
¡Una alfombra voladora!
¡Una nube de azúcar!
Para irme lejos..
Muy muy lejos.
Y así poder empezar la historia con:
'En un lugar muy lejano'..




domingo, 5 de diciembre de 2010

Un libro vacío es una nueva historia en blanco

-No hay palabras en el mundo para explicarlo-pensó.
Cogió su bolígrafo y empezó a escribir palabras sin sentido en el folio.





Contó hasta diez.
Respiró.
Gritó.
Volvió a respirar.
Cerro los ojos.
Se enfadó con su gato Minu.
Le insultó.
Se tropezó con el sofá.
Insultó al sofá.
Se sentó.
Y pensó en blanco.
Luego en negro.
Se levantó.
Agarró un cojín.
Lo tiró.
Le dio una patada.
Un puñetazo.
Se sentó en el suelo.
Encima del cojín.
Agachó la cabeza.
Respiró.
Se enfadó con sigo misma.
Volvió a respirar.
Pestañeó.
Una vez.
Y otra.
Hasta que empezó a llorar.
Se tumbó en el suelo.
Dio un puñetazo al suelo.
Se hizo daño en los nudillos.
Le dio igual.
Respiró.
Se limpió la sangre con la manga.
Pestañeó.
Cerró los ojos.
Pensó en nada.
Se durmió.


sábado, 4 de diciembre de 2010


-Esta extraña sensación de que todo va mal.
-No sabes lo que dices.
-Sisi.¿Nunca has tenido una gran decepción?
-Sí.
-Pues eso es lo que siento constantemente, es un malestar grande y doloroso.
-Tonterías.
-Quisiera desaparecer,literalmente, en serio.¿Me puedes decir cómo puedo madurar?¡¿Alguien me lo puede explicar?!
-Para.
-¿Puede decirme alguien cómo puedo madurar?!Te lo juro que lo intento, te lo juro por encima de mis libros, de mis estrellas.Te lo prometo que no puedo, no puedo madurar, por más que lo intento.¡NO PUEDO!
-Para.
-Y me muerdo los labios, hasta sangrar, me los muerdo muy fuertemente y siento ese sabor metálico en la boca.Hago fuerza para callarme y aprieto más y más.
-He dicho que pares.
-Y las frases, comentarios.¿Por qué coño aparecen ahora?Y los momentos, y los recuerdos, y las veces que lloré,y las que me caí,y las que me rendí.¿Por qué? ¿POR QUÉ?
-Estás hablando sola.
-No.
-Soy tu subconsciente.
-¡He dicho que pares!

jueves, 2 de diciembre de 2010


Empezó a correr por la hierba verde, fría y húmeda.
Siguió hasta llegar llegar a un suelo más duro y con un color un tanto triste.
Los pies rozaban la superficie y un leve hormigueo se apoderaba de ella;cosquillas.
Sentía cosquillas por las plantas.
No notaba el cansancio que se apoderaba de ella, en ese momento no existia nada.
La lluvia caía intensamente, fuertemente y el vestido se le pegaba como si fuese una segunda piel.
El azul tan intenso,se le estampaba como un cielo despejado en aquella tela.Irónico en ese momento.
Tocaba cada arbusto que se le interpusiese en su camino, y lo apartaba con suavidad.
Aun así, lo hacía rápido.
Sus pies y sus piernas mandaban, eran las dueñas de aquel momento.
¿A dónde iba? no era consiente a donde se dirigía.
Un nudo en el estómago era lo único que llegaba a sentir, necesitaba correr.
¡Correr!
Respirar, avanzar, esquivar aquella rama.
Un paso por aquí, saltar,seguir.
Su melena mojada, caía por los hombros, como si un velo se tratase.
Despeinada y con aquel flequillo que le cubría sus ojos verdes.
Parecía la viva imagen de una muñeca frágil, con sus labios rosados y suaves acompañados con aquellos pómulos, y tez blanca.
La respiración era entrecortada y se podía confundir con el sonido de las cotas al chocarse con las hojas de los árboles.
El aire que brotaba de su garganta era muy frío y una nube densa se apoderaba de su boca.
Echo un vistazo rápido a un pequeño charco, y contempló su reflejo casi demacrado.
Se agarró al pecho con brusquedad, con un intento de atrapar al corazón para que éste no se escapase.
Las extremidades de las manos apenas se las sentía y de pronto un pequeño pinchazo en el costado le dificultó el paso por llegar a ninguna parte.
Cada vez más arbustos, más objetos que dificultase su camino.
Cada vez más pensamientos fugaces en su cabeza.
Atravesó un pequeño río, y notó como le entraba el frío por cada poro de su piel, y llegaba hasta las arterias.
Apartaba sin cesar el agua mediante patadas y manotazos.
Llegó al final de aquel pequeño río.
Y empezó a respirar más, fuerte, mucho más fuerte.
Su corazón bombeaba con mucha más fuerza-
Y Lo vio,
Vio con claridad un pequeño arcoiris que se escondía y asomaba tras unas nubes.
Y lo supo.
Supo que ese era el final de su camino.


martes, 9 de noviembre de 2010

BLABLABLA


Hablemos en latín, que nos entenderemos mejor.


No mires a los ojos de la gente, podrías perderte, es cosa del misterioso ciclo del pestañeo, todos tenemos un secreto en la mirada.
Yo soy profesor de lengua de miradas
puedo todo decir sin decir una palabra
ojos que no ven, corazón que no siente
quisiera ser ciego para no ver que me mientes.
Cada vez que lloro se me inundan
vacían sus gotas y me llenan de preguntas
mírame a los ojos y respóndeme
está perdiendo el ultimo que parpadee
misterioso ciclo de tu pestañeo
yo es que no me creo la mitad de lo que veo
Rétame a un duelo de miradas
quizás en el final de mi pupila
encuentras la salida de esta sala.
Tu llanto es la cascada de unos ojos viejos con cataratas
me arañaste el alma con tus garras afiladas.
Si es lo que los ojos siempre son lo más bonito de la cara
es como un camino que no acaba.

El racionalismo tiene una confianza absoluta en la razón.

SOMNIO.

Historia magistra vitae erit.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡P-S-I-C-O-D-É-L-I-C-O!!!!!!!!!!

Más vale parecer tonto y no hablar, que hablar y demostrarlo.

El prudente mete una vez la pata, el no prudente;303289.

jueves, 4 de noviembre de 2010


Las palabras sobran

Porque
no hay mayor error que el silencio por eso chilla,
pues prefiero ver el fin de pie, que vivir de rodillas

De lo que ves, créete la mitad.De lo que no ves, no te creas nada

Creo
Que Dios me odia porque yo le O-d-i-o.

La
Suerte
Dura
Hasta
Que
La
Necesito
Dicen que escuche el tiempo, que me está dando un consejo, pero solo escucho el tic-tac si me acerco al reloj.A lo mejor es que no tiene nada que decirme ya, ¿se a parado el tiempo?Es la hora de ser libre.
Soy un enfermo terminal de la melancolía.

Llorar a lágrima viva

Llorar a lágrima viva

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

domingo, 17 de octubre de 2010

Qwerttuyuiabuisabdpdfrto,repog.

Son tantos pensamientos lo que tengo en cabeza, y ninguno es capaz de salir a flote.
No soy capaz de separar las historias que tengo en mente; fantasía o realidad.
Ninguna se merece ir antes que la otra, todas cobran la misma importancia a la hora de la verdad.
Y esta es la verdad, la que inunda esta pequeña cabeza día tras día por un intento de vivir y salvarse o quedar guardado, en un pequeño rincón oscuro acumulando polvo hasta que desaparecen completamente.
Porque son tan fugaces todos y cada una de ellos que me quedo perpleja y me asombra descubrir las palabras que se juntan por un inevitable final.Salvarse.
Lograr que cobren vida y escribir, al mismo tiempo que deshecho otros tantos pensamientos.
Tantos uno como otros intentan pasar todos a la vez y ocurre un pequeño coagulo por el cual no logro escoger de los tantos y tantos que existen.
Son tantos como puntos blancos en la noche, un cielo plenamente estrellado.
Y no es nada justo retenerlos hasta que se esfumen, precipitándose hacia el olvido.
Porque la esencia que emana prodigiosamente desde este lugar, es infinita.
Y compartirlos es lo menos que podría hacer por ellos, por mis pensamientos, mis historias, mi realidad.

Hola, me llamo Cristal y estoy cansada.


Hola, me llamo Cristal y estoy cansada.
Cansada de los mismos pasos, el mismo camino y el mismo destino.
Cansada de las mismas expresiones,reacciones.
De las mismas preguntas sin respuestas.
Estoy cansada del mismo aire comprimido, del viento, del sol, de la lluvia.
Del mismo amanecer, del mismo atardecer, las mismas estrellas.
Es que es irreparable el mismo lugar con las mimas calles y la misma gente.
Estoy cansada del mismo reflejo en el espejo de todas las mañanas.
Estoy harta, decepcionada, triste, enfadada de Todo.
De la misma monotonía que invade cada partícula hasta formarse una sola;el cansancio.
Estoy desesperada por el mismo agua que bebo y que me llena.
Por levantarme y ver el mismo reloj a la misma hora.
Estoy harta de contemplar siempre el paso del tiempo.
La lava que arrastra con todo, cual huracán cuando estalla.
Y es que me pregunto el por qué me asfixio tan a menudo.
La misma respiración entrecortada, agitada por la desesperación.
Los mismos sueños, la misma realidad.
¡Es que lo odio!
Odio cometer los mismos fallos, sin remediar.
Es que soy una errante en esta vida.
Odio los días sin sentido.
¡Lo odio!
Odio ser vulnerable, ser de cristal.
Estar en una caja etiquetada que pone 'frágil'.
Estar escuchando las mismas voces, susurros, gritos, los mismos silencios.
¡Odio esta odisea!
Ver mis manos vacías, mi alma vagante.
Odio hablar sola, hablar con la almohada y escuchar la misma contestación; nada.
Aborrezco la luz que asoma por mi ventana por la mañana.Y la misma oscuridad que se refleja por la noche.
Aborrezco caminar lento, arrastando los pies, escuchando mis pisadas.
La misma historia sin final.
Luchar para caer en la batalla, y esperar a la revancha en la guerra.
Y caer rendida de nuevo.

Gabriel y escaleras.


Métete en mi piel durante un minuto;sesenta segundos solamente.
Solo pido eso.
Siente y respira mi mismo aire, mi mismo aire impotente abrasador, escalofriante.
Me arrepiento de tantas cosas, y ya es tarde,joder demasiado tarde.No hay nada que hacer respecto a esto.
Lo sé, y lo sabe mi cabeza.
Intento tranquilizarme mordiéndome la lengua pero la sangre y el dolor no es suficiente para contrarrestar todo, es tanto lo que emana de este cuerpo que es horripilante y doloroso.
Estoy sudando muchísimo, un peso más a mi balanza, la balanza que me llevará sin vuelta, hacia un viaje interminable.
Acabo de caerme de las escaleras y no puedo moverme, no puedo gritar, ningún movimiento sale de mi, aunque mi interior lo anhela, lo desea con todas sus fuerzas,es imposible.
Estoy metido en un charco de un color rojo y marrón, no se de donde me sale sangre.Quizás de todos sitios.
Pido auxilio a gritos con mi cabeza, pero es inútil, nadie me salvará.
Mis minutos están contados y no puedo hacer nada, aguardar a lo que me queda.Esperar.
-Anna,ven-suplico en vano.
La ropa se pega a mi cuerpo y me siento más pesado, el sudor es interminable.
Todos los poros de mi piel se abren para hacer acopio de este insufrible dolor.
Las piernas no las siento, quizás sea por el miedo, porque me las haya roto o por las dos cosas a la vez.
Tengo todo mi peso en mis brazos, para amortiguar el golpe coloqué de mala postura las dos extremidades y ahora no reaccionan.
No reacciona nada.
Quiero llorar;pero ni eso.
La desesperación que siento y la impotencia es sobrenatural.
La ira y la cobardía se apodera de mi poco a poco.
La boca me sabe a un sabor metálico, salado y algo agrio.
Quiero acabar con la agonía, con la tortura, con todo.
-Perdonadme-pienso-perdonadme todas esas personas que he echo daño y que no he podido jamás remediar mis errores con ellas.
En mis ojos, empiezan a brotar algunas lágrimas con muchísimo dolor.
Con esfuerzo bajan por mis mejillas una a una.
-Os quiero-lloro-te quiero Anna.
El pelo negro se me pega a la cabeza por la sangre y me hace de manto y no puedo dislumbrar gran cosa.
Está cayendo gotas y no para.
Y los segundos no cesan.
-¡Gabriel, ya estoy en casa! ¡adivina lo que he comprado para cenar! ¿Gabriel?

Pesadilla mental.

Otra discusión más; otra que añadir a la lista.
Eran interminables, la madre y el chico.
Bajaba sus ánimos, sus ganas de vivir, su autoestima.
Se acostumbró a ello, aun así le resultaba doloroso.
-¿Una familia normal?él no sabía cual era su significado.
Vivía enterrado en sus pensamientos, donde solo le acompaña sus temores, sus pesadillas.
Sus ideales aveces se tambaleaban por el echo de que ella le contradijese una y otra y otra vez, hasta quedar agotado.
Le llegaban tan adentro como cortes, como balas de pistolas.
Aveces se retorcía y no podía ni moverse al cabo de unos segundos por la presión.
Los insultos fueron cada vez a peor y no aguantaba más, explotaría algún día.
Algún día..
Su mundo solo era habitable para una persona; para su soledad.
Su sombra se oscurecía y cadecia de color hasta su cara.
Trasnochaba a causa de sus traumas.
Y otra gota que se sumaba al vaso medio lleno.
-Fracasado, inútil, imbécil, pesado, gilipollas, egoísta, frío, inmaduro, borde; acabarás solo- siempre recordándole eso.
Su cabeza era un total caos, donde el orden existió en una vida pasada pero que ya no se veía más que recuerdos penosos.
-¡¡¡Vamos pégame!!! si tanto me odias, ¡PÉGAME!-gritaba tembloroso.
Bofetada.
-Ojalá no hubieras nacido JAMÁS as echo de mi existencia lo peor-le reprochaba ella.
Él sentía tal impotencia que no se sostenía en pie, solo le bastaba con mirarla a la cara fijamente para sostenerse, para aguantar, para tener más orgullo.
Aunque sea un poco solamente.
No recordaba que le dijese alguna vez Te quiero o Muy bien.
Ni siquiera recordaba haber compartido mesa con ella para comer.
Ni haber intercambiado palabras que no sean de reproche, insultos.
Se contentaba tranquilizandose con la almohada, gritando hasta que apaciguaba la furia que tenia dentro.
El mounstro.
El sucumbía a sus maltratos, sin reparo alguno.
Otra gota más.
Decidió aguantar quizás por cobardía.
Aveces el baño era el mejor sitio para él.
El baño con el rincón, con huellas de lágrimas.
-¡¡ME CAGO EN LA PUTA!!!!!-gritaba ella por toda la casa en su busca.
En esos momentos era cuando se iba corriendo, pegaba un portazo y seguía corriendo por la calle.
Corriendo para tranquilizarse, ahogarse de pena.
Y aunque no podía, aunque no se sentía las piernas y el corazón le bombeaba con brusquedad; seguía.
Daba un pequeño rodeo por la manzada.
Se calmaba y volvía a su casa tras dos horas.
Y vuelta a empezar.
Y otra gota que se sumaba.
Pum.

Nora y su piso en llamas.

Se levantó a las seis y cinco de la mañana.
Fue a la cocina y se vertió un té helado en su taza favorita con una gran nube celeste.
Nora se encontraba más sola que nunca, ni la compañía de su gato ni la suya propia le servía.
Minu seguía dormido plácidamente en su cesta de rallas verdes y rojas, soñando un sardinas quizás.
Se tumbó en el sofá que se había comprado en un mercado de segunda mano, y puso música de piano.
Le gustaba escucharla a las seis de la mañana cuando no podía dormir, junto con su té helado vertido en su taza.
Fuese invierno o verano.
No lo reconocía, pero hacia mucho tiempo que dejó de ser ella misma.La chica con ganas de comerse al mundo.
Parece ser que le entró una indigestión.
El mundo fue comiéndose poco a poco su vitalidad.
Con los ojos cerrados imaginaba estar en la arena de una playa, tumbada viendo las estrellas.
O en otro lugar, en cualquiera.
-Bah, mera fantasía-se repetía después de quince minutos.
Y siempre con un gesto de cansancio se levantaba y se dirigía al rincón.
Sus recuerdos eran cuchilladas en el vientre cada vez que los recordaba.
Eran penosos y lastimosos.
Ella no lloraba, no era de esas chicas que se quejaban y choriqueaban como tontas.
No era así.
Se tragaba cada una de sus lágrimas y las depositaba dentro, muy en el fondo.
Se apagaba poco a poco sin lamentarse.
Luchadora, aya por donde las haya.
Ese día se dirigió al rincón donde estaba fotos de él, de sus amigos, sus familiares, sus lugares favoritos.
La entristecía no poder estar de nuevo en esos sitios.
Lo perdió todo, todo, por el paso del tiempo.
Y solo le quedaban recuerdos.
Tiró la taza al suelo, rompiéndose en trozos cada vez más pequeños y derramando la bebida.
Luego,cogió todas las fotos y las empezó a mirar una tras otra.
Cada pequeño detalle que algún día lo pasó por alto.
Cada mancha, color, arruga, ropa, sombra..
Después de una hora se dispuso a ir hacia la cocina.
Abrió el primer cajón y vio una caja de tabaco.
Jamás fumó, pero lo tenia reservado para alguna ocasión especial.
Abrió aquella pequeña caja roja con la advertencia típica con letras negras y fondo blanco.
Depositó un cigarro entre sus dos dedos y lo encendió con una cerrilla.
Se ahogaba con ese sabor tan amargo, el humo le traspasaba los pulmones.
Pero le dio igual.
Terminó con dificultad el primer cigarrillo; cogió el siguiente.
Así hasta fumarse medio paquete uno tras otro.
Sin parar de observar las fotos.
No aguantaba ese sabor tan asqueroso, pero le resultaba reconfortante saber que por cada calada perdía un poco de vida.Aunque solo fuese un poco.
Acto seguido, cogió los cigarrillos restantes excepto uno y los tiró a la basura, escupiendo encima de ellos.
El último seguía encima de la encimera de mármol.
Lo encendió.
Y depositó las fotos encima del escaso fuego.
Hasta que se prendieron.
Fue a su cuarto e hizo la maleta.
Cogió a Minu y se fue del piso en llamas.

Amanda y el baño.


Le recorrió un escalofrío, corto pero intenso.
Solo eso le bastó para ir corriendo hacia el baño, golpeándose el codo con el pomo de la puerta violentamente y que se tensara todos los músculos durante una fracción de segundo.
Se miró reflejada al espejo, con un aspecto un tanto demacrado y con una tez pálida, se puso a llorar en silencio.
El dolor era insoportable, demasiado para una sola persona.
Se inclinó de rodillas, rozando el suelo con la frente sudorosa y tocando el frío azulejo blanco.
En un vano intento de tranquilizarse se colocó los brazos alrededor de la barriga para atenuar ese calor que iba y venia por todo su ser;como si fuese un veneno.
Los ojos le picaba mientras los cerraba fuertemente, aunque no cesaba ese grifo interminable de agua salada.
Quería gemir o gritar, pero nada brotaba de su garganta, solo un líquido amargo quería salir;pero apenas podía soportarlo, apenas podía moverse.
Dolía el dolor, la tristeza, el vacío.
Se levantó con dificultad, entre lágrimas y sollozos.
Echó el pestillo y se encerró, solo existía ella y la habitación,que se hacia más pequeña poco a poco.
Le faltaba el aire, se asfixiaba lentamente.
-¿Amanda?-dijo una voz masculina atravesó la puerta-cariño, hace ya bastante tiempo que estás encerrada en el baño.
-¡Amanda!abre la puerta-dijo angustiado.
-¿Amanda?-se empezó a desesperar.
Solo se escuchaba los gritos de él.
-¡TE LO PIDO! joder joder-
Nada.
-¡¡Amanda!!abre la puerta, no hagas ninguna gilipollez, escúchame-temblaba de miedo-¡¡No lo hagas de nuevo!!no vuelvas a lo mismo de siempre, no me agas esto, por favor te lo suplico.
Silencio.
Él empezó a golpear la puerta con intención de derribarla, impotente corrió a traspiés y temblando a través de la casa en busca de un destornillador, no había tiempo.
Encontró uno naranja, y fue corriendo con el corazón a punto de salir por la boca hacia el baño.
No podía concentrarse-Amanda cariño, agu..anta-tartamudeaba de miedo.
-Todo saldrá bien, todo saldrá bien-rezaba más para él,que para tranquilizarla.
Logró abrirla con un escalofrío, corto pero intenso.
Solo con eso le bastó para saberlo.

domingo, 8 de agosto de 2010


Le quería como nada en el mundo; en el universo.
Era mi vida, mi estrellas, mis planetas, mi aire, mi piel, mi respiración, mi compañía, mi corazón,mi alma,mi apetito, mi Te quiero, todos los te quieros del mundo, mi Te Amo.
Era cada palabra que salia de mi boca.Mis frases, mis párrafos, mis lineas.
Mi poesía.
Mi musa,imaginación.
Cada segmento de mi ser, de mi piel.
Mis manos, mis ojos, mi boca.Lo era todo.
Mis pasos, mi camino, mi destino.
Mi dolor.
Mi sonrisas,mi felicidad.
Tanto..
Le regalaría cada una de las estrellas que están colgadas en el firmamento.
Le regalaría toda la magia del mundo.
Convertiría lo imposible en posible solo por verle sonreír.
Oh..mi vida.
Podía escribir mil millones de trillones de billones de veces Te quiero,sin cansarme.
Era mi música, música divina que sale de su boca.
Música celestial, sin exagerar.Oh, su voz.
Tan tierno y dulce.
Lucharía contra dragones,un ejército de monstruos.
Daría mi vida por protegerlo.
Daría mi juventud, mi eternidad, mis minutos, mis horas,mis segundos, mi muerte.
Mis lágrimas saladas.
Mis silencios, mis gritos;era eso y más.
Oh..amor mío.
Mis sueños.
Lo era.
Fue un error, una tragedia.
Le empecé a odiar.
Tanto qué era, llegó a hacer nada.
Enfados, peleas, discusiones.
¿Por qué lo dejó todo escapar?
Adiós a los gestos románticos, adiós a la magia, a las sonrisas, a mis sueños junto a el.
Adiós a un futuro y a un pasado.
Adiós a la compañía.
Solo me quedaba una punzada de dolor, de desesperación, de soledad.
Lloraba por angustia, desesperación, pena.
Gritaba en silencio por las noches.
Mi cuarto se convirtió en mi santuario,cuatro paredes llena de recuerdos.
Recuerdos inexistentes, pasado olvidado.
Y ahora.
¿Qué?
Y ahora..